Marketing para el pequeño comercio

Marketing para el pequeño comercio es lo que yo he acabado denominando “Marketing de barrio”. Los negocios de proximidad tienen mil y una desventajas en el día a día, pero juegan con una ventaja que no tienen las grandes marcas y es que el tú a tú y la implicación personal están ahí siempre.

¿QUÉ ES EL MARKETING DE BARRIO Y EN QUÉ PUEDE AYUDARTE?

Hace un tiempo publiqué un post en Instagram en el que explicaba que mi infancia la pasé entre la tienda de mi madre y las del resto de comerciantes del barrio, y hoy quiero contaros esta parte de mi vida para que podáis entender cómo es que, además de diseño y redes sociales, he acabado haciendo consultorías a pequeños negocios de barrio. 

¿CÓMO ERAN LOS COMERCIOS DE PROXIMIDAD EN LOS AÑOS 80’S Y 90’S?

Mi madre tenía una mercería y tienda de ropa donde podías encontrar desde hilos y botones hasta un pantalón de caballero de pinzas o un conjunto de punto para niño de esos de ir a la playa. Hacía servicio de recogida para tintorería y también arreglos en prendas de vestir que los hacía ella misma. Salvo los arreglos de pantys y medias que los hacía una señora especialista. Y sí, se arreglaban las carreras y los enganchones de las medias, ¡flipad!

Una típica tienda de barrio de los 80´s y 90´s con un servicio que diríamos ahora “diversificado” en un barrio sencillo y pequeño de Pamplona. Realmente mi barrio era como una isla, en dos calles y una plaza teníamos todo lo necesario para sobrevivir a un ataque zombi o a una guerra nuclear. 

Dos panaderías, dos carnicerías, pescadería, papelería, tienda de encurtidos, tienda de chuches, frutería, ultramarinos, mercería, droguería, un SPAR en los 80’s, etc… Hasta una tienda de deportes que era de mi vecina de enfrente y por supuesto, estanco y unos cuantos bares. Según fueron pasando los años, estos negocios fueron echando persiana.Como os podéis imaginar con la entrada de las grandes cadenas de supermercados, centros comerciales, etc…, el barrio fue cambiando y sobrevivieron los que se especializaron y tuvieron suerte. Vamos, dos y un tambor.

Lo que aprendí entre aquella tropa de comerciantes fue mucho y muy bueno, a nivel personal y con los años me he dado cuenta que también de manera profesional. El marketing de barrio se mamaba, ofertas, estrategias para atraer a las abuelas o a los recién llegados al barrio. Publicidad y buzoneo clásico, ¡la capacidad de esa gente de inventar cosas para vender sin saber que lo que hacían eran los principios básicos de lo que se estudia en ESADE!

¿Y QUÉ PASA HOY EN DÍA CON EL COMERCIO EN LOS BARRIOS?

A día de hoy hemos modernizado técnicas y hay estudios sobre estrategias de venta a diestro y siniestro. Pero al final todo se resume en lo mismo, ofrecer un buen servicio o vender un producto que al cliente le satisfaga. Si cumples con esta premisa lo demás es cuestión de dar al cliente lo que ahora se llama “marketing experiencial”.  Esto es básicamente que el consumidor o cliente tenga una experiencia satisfactoria antes y durante la compra, y después cuando use el producto o servicio.

Pero si me pongo a comparar, llego a la conclusión de que marketing experiencial, amigas, era lo que se hacía en mi barrio en los 80’s. El típico marketing de barrio de la Chunchi que cuando no tenía un paquete de pan Bimbo pequeño, dividía uno grande y te lo vendía sin despeinarse y que construyó un banco para poner dentro de la tienda para que las clientas estuviéramos de charla allí dentro.

O mi madre que en Navidad era capaz de envolverte 7 cajitas de medias cortas por separado para que tu árbol hiciera más bulto el día de Reyes (me hartaba de envolver regalos en navidad, era la becaria).

En fin, que estuve desde los 9 años viendo cada día trabajar a estas auténticas máquinas del marketing y la mercadotecnia experiencial, y eso cala hondo.

Definitivamente, el marketing es esencial para cualquier negocio pero si tu pequeña empresa es un comercio pequeño, lo que realmente necesitas es marketing de barrio.

Así que ya sabes, si estás interesado/a en que conozca tu negocio y haga una pequeña consultoría para ayudarte, mándame un mail o llámame

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